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Copper Armour cuenta con acreditaciones y certificados de efectividad obtenidos a lo largo de mas de 5 años de rigurosas investigaciones científicas, donde ha demostrado en diferentes estudios de laboratorio en Chile y EEUU, su capacidad antimicrobiana ensayada bajo estándares EPA. 

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En 2019 se publicó en: "Antimicrobial Resistance and Infection Control, los resultados de la investigación: Antimicrobial properties of a novel copperbased composite coating with potential foruse in healthcare facilities".

EN ESTA INVESTIGACION SE CONCLUYE:


Resultados: las muestras recubiertas con Copper Armor ™ mostraron una reducción in vitro en la carga bacteriana de> 99.9% en comparación para controlar muestras. Además, los resultados del estudio piloto indican que Copper Armor ™ reduce significativamente el nivel de Contaminación microbiana en superficies de alto contacto en el entorno hospitalario, en comparación con las superficies estándar.


Conclusiones: en base a sus propiedades antimicrobianas, Copper Armor ™ es un novedoso revestimiento autodesinfectante que exhibe actividad bactericida contra importantes patógenos humanos y reduce significativamente la carga microbiana del hospital superficies Este compuesto podría usarse como un revestimiento autodesinfectante para complementar las estrategias de control de infecciones en Centros médicos."
 

La acción del cobre sobre las bacterias

El cobre es un nutriente esencial para la vida del hombre y de cualquier ser vivo. Sin embargo, numerosos estudios sugieren que altas concentraciones de este metal tienen efectos adversos sobre las bacterias, que son unicelulares, o sea, conformadas por una sola célula. En estos microorganismos, el cobre presente en el ambiente que los rodea se une directamente a su delgada membrana celular, lo que facilita su entrada al interior de las células. El metal, además, actúa activamente debido a que esta estructura de las bacterias es parte esencial para el intercambio de nutrientes y desechos con su entorno. En el ser humano, en cambio, el transporte del cobre a través de las membranas de las células es más complejo. Estas barreras están compuestas por una doble membrana y, por lo mismo, ésta es muy selectiva a lo que entra o sale de ella. Además, la epidermis, la capa más externa de la piel, está compuesta en su mayoría por células muertas. Por estas razones, a la piel no penetra más que el 0,03% del metal en contacto con ella, sin causar daño alguno.